IGLESIA DE SAN MARCOS
30 minutosEn el interior presenta tres naves con ábsides semicirculares, mientras que en el exterior adopta una planta completamente circular que no refleja su organización interna, lo que la convierte en un caso excepcional dentro del románico.
El templo está construido en piedra arenisca en la que se conservan numerosas marcas de cantero. Bajo el alero destacan modillones decorados con motivos vegetales, figuras humanas, animales y símbolos como la flor de lis.
En su interior, la restauración realizada en 1967 permitió sacar a la luz un valioso conjunto de elementos históricos: dos mesas de altar románicas, un Cristo gótico de madera hallado bajo el ábside norte y pinturas murales del siglo XIV con escenas de San Cristóbal, la Anunciación y la Coronación de la Virgen, que enriquecen notablemente el valor artístico e histórico del templo.
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En el siglo XIV el templo se transformó en Capilla Real, dependiente de la Corona de Castilla y León, pasando a denominarse Real Clerecía de San Marcos. Esta institución mantuvo su sede allí hasta el siglo XVIII, cuando, tras la expulsión de los jesuitas, Carlos III le concedió la iglesia del Espíritu Santo, que pasó a llamarse desde entonces la Clerecía. En ella continuaron celebrándose misas y oficios por los reyes de España.
Con la reorganización parroquial realizada a finales del siglo XIX, San Marcos fue suprimida como parroquia, pasando a depender de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Se destinó entonces a centro parroquial y catequético de la iglesia matriz. En 1907 se procedió al derribo de la sacristía y del pórtico de finales del siglo XVI que protegía su entrada meridional.
El crecimiento demográfico de mediados del siglo XX impulsó la expansión urbanística hacia el norte de la ciudad, lo que favoreció que, tras una cuidadosa restauración, la iglesia de San Marcos recuperara su condición de parroquia en 1968.
La iglesia de San Marcos es uno de los templos más singulares del románico español por su extraordinaria combinación de planta exterior circular e interior basilical. Está construida con sólida sillería de arenisca en la que aún se distinguen numerosas marcas de cantero. El acceso principal se realiza por la portada meridional, compuesta por tres arquivoltas apuntadas lisas. Sobre ellas destaca un escudo con las armas de los Austrias y el Toisón de Oro, repetido también en la cabecera. La espadaña, coronada por el León de San Marcos, es una adición del siglo XVIII.
El interior es realmente sorprendente, pues consta de tres naves con sus correspondientes ábsides semicirculares que no se reflejan al exterior. Esta contradicción entre exterior circular e interior basilical la convierte en un caso único en la arquitectura medieval europea. Los ábsides se cubren con bóvedas de horno y los tramos presbiteriales con bóvedas de cañón. Las naves están separadas por gruesas columnas con cimacios poligonales lisos que sostienen siete arcos apuntados, sobre los que descansan las techumbres de madera. El tramo central conserva un artesonado de par y nudillo del siglo XV.
La restauración llevada a cabo en los años sesenta del siglo XX sacó a la luz elementos artísticos de gran interés, entre los que destacan:
• Dos mesas de altar románicas con sus columnillas y capiteles románicos. • Un Cristo de madera del siglo XIV hallado bajo las losas del ábside del Evangelio. • Diversas pinturas murales al temple, también datables hacia mediados del siglo XIV:
- En los muros del ábside central se representa la escena de la Anunciación.
- En el ábside de la Epístola se representó la Coronación de la Virgen.
- Junto a la puerta norte,se descubrió otro mural con una monumental figura de San Cristóbal.
- Sobre la misma puerta, se conserva un mural que simula un tapiz decorado con motivos florales.
Repartidas por el templo pueden verse imágenes y relieves tallados en madera. La pieza más destacada es una Virgen románica del siglo XIII procedente de la parroquia de Valdemierque.