SCALA COELI. TORRES DE LA CLERECIA
40 minutos
Salamanca cuenta con dos impresionantes miradores históricos que permiten admirar la ciudad desde lo alto: Ieronimus, ubicado en las torres de la Catedral, y Scala Coeli, en las torres de la Clerecía. Ambos puntos de observación brindan una panorámica única, revelando ángulos inéditos y espectaculares del entramado urbano y su riqueza monumental. Scala Coeli (Escalera al Cielo) es el recorrido por las torres de la iglesia de la Clerecía, antiguo Colegio Real del Espíritu Santo, donde hoy se encuentra la Universidad Pontificia. El recorrido tiene una primera parada en las tribunas de la iglesia. En este espacio, los visitantes pueden conocer a través de maquetas las distintas fases de construcción del edificio, además de descubrir información sobre su historia, sus fundadores y los arquitectos responsables de su construcción. El segundo tramo de escaleras conduce al cuerpo bajo de las torres, un punto privilegiado desde el cual se pueden admirar impresionantes panorámicas con múltiples perspectivas de la ciudad. de la ciudad.
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Precio visita libre
- Individual - 3.75 €
- Grupos - 3.25 €
- Niños (Edad máxima: 11) - 0.00 €
El Colegio Real del Espíritu Santo fue fundado a principios del siglo XVII por los reyes de España, Felipe III y Margarita de Austria. El arquitecto elegido para realizar la obra fue Juan Gómez de Mora, arquitecto real de Felipe III. Las obras comenzaron por la Iglesia en 1617 y se prolongaron durante más de ciento cincuenta años. Será el arquitecto Andrés García de Quiñones quién termine la fachada de la iglesia y construya el claustro principal, la escalera noble y el General de Teología (hoy Paraninfo de la Universidad Pontificia). El resultado fue un conjunto arquitectónico de excepcional magnitud, considerado una obra maestra del barroco europeo.
Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, el edificio se dividió en tres partes. La Iglesia y la Sacristía fueron entregadas a la Real Clerecía de San Marcos, dando origen a su nombre actual. El ala meridional, organizada en torno al claustro de la comunidad, fue destinada a los estudiantes irlandeses. En la actualidad, ese claustro alberga la biblioteca Vargas Zúñiga, así como aulas y despachos de la Universidad Pontificia. El colegio, estructurado alrededor del claustro principal, pasó a convertirse en la sede del Seminario Conciliar. Durante el siglo XIX, y especialmente durante la Guerra de la Independencia, el edificio fue utilizado en numerosas ocasiones como cuartel y hospital de sangre por las tropas acantonadas en la ciudad. Posteriormente, retomó su función como seminario y, desde 1940, se convirtió en la sede principal de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Aunque la iglesia fue consagrada en 1665 el último cuerpo de la fachada quedó sin concluir. La fecha de 1754 que aparece grabada en el reverso del pedestal de la Virgen que corona la espadaña, informa del año en que se finalizaba esta obra. Es tradición que Quiñones colocó aquí las torres que había diseñado para el Ayuntamiento y que nunca llegó a realizar. Se conserva la bellísima maqueta de madera del consistorio en la que se observan las similitudes, pero también las diferencias con las de la Clerecía. En realidad, Quiñones diseñó unas nuevas torres para la Iglesia del Espíritu Santo (Clerecía), con dos cuerpos octagonales superpuestos. En las esquinas del segundo cuerpo colocó obeliscos precedidos de estatuas que representan a los Doctores de la Iglesia, santos de la compañía y Virtudes Teologales y Cardinales.
Desde el año 2012 se puede subir a las torres de la iglesia de la Clerecía. El recorrido se denomina Scala Coeli («Escalera al cielo»). El ascenso se realiza por el interior de la torre norte. A través de la primitiva escalera de madera se llega a la tribuna desde la que se puede ver el Retablo Mayor de la iglesia. A partir de aquí la escalera asciende zigzagueando, pegada a los muros de la caja de la escalera, hasta llegar a las torres. El paseo por las torres es una experiencia única que nos permite descubrir espectaculares panorámicas de la ciudad.
Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, el edificio se dividió en tres partes. La Iglesia y la Sacristía fueron entregadas a la Real Clerecía de San Marcos, dando origen a su nombre actual. El ala meridional, organizada en torno al claustro de la comunidad, fue destinada a los estudiantes irlandeses. En la actualidad, ese claustro alberga la biblioteca Vargas Zúñiga, así como aulas y despachos de la Universidad Pontificia. El colegio, estructurado alrededor del claustro principal, pasó a convertirse en la sede del Seminario Conciliar. Durante el siglo XIX, y especialmente durante la Guerra de la Independencia, el edificio fue utilizado en numerosas ocasiones como cuartel y hospital de sangre por las tropas acantonadas en la ciudad. Posteriormente, retomó su función como seminario y, desde 1940, se convirtió en la sede principal de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Aunque la iglesia fue consagrada en 1665 el último cuerpo de la fachada quedó sin concluir. La fecha de 1754 que aparece grabada en el reverso del pedestal de la Virgen que corona la espadaña, informa del año en que se finalizaba esta obra. Es tradición que Quiñones colocó aquí las torres que había diseñado para el Ayuntamiento y que nunca llegó a realizar. Se conserva la bellísima maqueta de madera del consistorio en la que se observan las similitudes, pero también las diferencias con las de la Clerecía. En realidad, Quiñones diseñó unas nuevas torres para la Iglesia del Espíritu Santo (Clerecía), con dos cuerpos octagonales superpuestos. En las esquinas del segundo cuerpo colocó obeliscos precedidos de estatuas que representan a los Doctores de la Iglesia, santos de la compañía y Virtudes Teologales y Cardinales.
Desde el año 2012 se puede subir a las torres de la iglesia de la Clerecía. El recorrido se denomina Scala Coeli («Escalera al cielo»). El ascenso se realiza por el interior de la torre norte. A través de la primitiva escalera de madera se llega a la tribuna desde la que se puede ver el Retablo Mayor de la iglesia. A partir de aquí la escalera asciende zigzagueando, pegada a los muros de la caja de la escalera, hasta llegar a las torres. El paseo por las torres es una experiencia única que nos permite descubrir espectaculares panorámicas de la ciudad.
ESCALERA
El recorrido para subir a las torres parte desde el Claustro de Estudios. Se realiza a través de una escalera de madera construida en el siglo XVIII. En total son casi doscientos escalones (164 hasta el primer cuerpo de campanas). Al terminar el primer tramo de la escalera llegamos a una de las tribunas, situada sobre la nave de la epístola de la iglesia, que coinciden en altura con el cuerpo central de la fachada.
TRIBUNAS
Este espacio ha conservado su aspecto original, con suelos de baldosas de barro y paredes encaladas en blanco. Las tribunas en las iglesias de los jesuitas fueron diseñadas para que los novicios pudieran seguir las celebraciones litúrgicas, reflejando la fuerte orientación educativa y contemplativa de la Compañía de Jesús. Desde uno de los balcones se puede contemplar el interior de la iglesia, un lugar privilegiado para admirar el altar mayor y su magnífico retablo barroco. De momento, el recorrido de la exposición sólo ocupa la tribuna del lado de la epístola, aunque se proyecta extenderlo a las dos tribunas y al coro situado a los pies de la iglesia.
El espacio expositivo está dividido en tres salas.
• En la primera de ellas, bajo el título de «El principio y el fin», destacan los retratos de doña Margarita de Austria y Felipe III, y la documentación sobre la fundación del Colegio Real de la Compañía de
Jesús.
• La segunda sala está dedicada a la construcción del edificio.
• La tercera a la historia del Colegio a partir de la expulsión de los jesuitas.
ESCALERA DEL CAMPANERO
La visita prosigue por la Escalera del Campanero que conduce a las torres de la iglesia. Desde la base, resulta impresionante observar cómo la estructura de madera se eleva adherida a los muros por el interior de la torre norte, dando la sensación de estar suspendida en el aire. Desde este punto, se alcanza el primer cuerpo de la torre.
Llegados a las torres podremos disfrutar de unas espléndidas vistas del casco histórico de Salamanca. Un tránsito situado detrás de la espadaña de la fachada permite acceder a la torre meridional. Toda la ciudad se encuentra a nuestros pies: el Claustro de Estudios, la Catedral Nueva, San Esteban, La Casa de las Conchas, Fonseca …
CUERPO DE CAMPANAS
En ambas torres una moderna escalera de caracol permite acceder al cuerpo de campanas.
El recorrido para subir a las torres parte desde el Claustro de Estudios. Se realiza a través de una escalera de madera construida en el siglo XVIII. En total son casi doscientos escalones (164 hasta el primer cuerpo de campanas). Al terminar el primer tramo de la escalera llegamos a una de las tribunas, situada sobre la nave de la epístola de la iglesia, que coinciden en altura con el cuerpo central de la fachada.
TRIBUNAS
Este espacio ha conservado su aspecto original, con suelos de baldosas de barro y paredes encaladas en blanco. Las tribunas en las iglesias de los jesuitas fueron diseñadas para que los novicios pudieran seguir las celebraciones litúrgicas, reflejando la fuerte orientación educativa y contemplativa de la Compañía de Jesús. Desde uno de los balcones se puede contemplar el interior de la iglesia, un lugar privilegiado para admirar el altar mayor y su magnífico retablo barroco. De momento, el recorrido de la exposición sólo ocupa la tribuna del lado de la epístola, aunque se proyecta extenderlo a las dos tribunas y al coro situado a los pies de la iglesia.
El espacio expositivo está dividido en tres salas.
• En la primera de ellas, bajo el título de «El principio y el fin», destacan los retratos de doña Margarita de Austria y Felipe III, y la documentación sobre la fundación del Colegio Real de la Compañía de
Jesús.
• La segunda sala está dedicada a la construcción del edificio.
• La tercera a la historia del Colegio a partir de la expulsión de los jesuitas.
ESCALERA DEL CAMPANERO
La visita prosigue por la Escalera del Campanero que conduce a las torres de la iglesia. Desde la base, resulta impresionante observar cómo la estructura de madera se eleva adherida a los muros por el interior de la torre norte, dando la sensación de estar suspendida en el aire. Desde este punto, se alcanza el primer cuerpo de la torre.
Llegados a las torres podremos disfrutar de unas espléndidas vistas del casco histórico de Salamanca. Un tránsito situado detrás de la espadaña de la fachada permite acceder a la torre meridional. Toda la ciudad se encuentra a nuestros pies: el Claustro de Estudios, la Catedral Nueva, San Esteban, La Casa de las Conchas, Fonseca …
CUERPO DE CAMPANAS
En ambas torres una moderna escalera de caracol permite acceder al cuerpo de campanas.
En la tribuna situada sobre la nave de la epístola de la iglesia se ha instalado una exposición en la que, a través de paneles y maquetas, podemos conocer la historia del Colegio Real. El espacio se ha dividido en tres salas:
SALA 1. EL PRINCIPIO Y EL FIN
Breve síntesis de la historia del Colegio Real del Espíritu Santo en la que se exponen:
• Los retratos de los fundadores: los Reyes Felipe III y Margarita de Austria.
• La historia de la fundación del Colegio Real de la Compañía de Jesús.
• El colegio de la Compañía de Jesús tras la expulsión de los jesuitas.
SALA 2. SOCIETAS IESU DOMUS SALMANTICENSIS.
• Sobre los inicios de la construcción del edificio: muestra los planos del primer proyecto, atribuidos a fray Alberto de la Madre de Dios.
• Sobre los precedentes e influencia de otros edificios históricos, especialmente el Monasterio de El Escorial.
• Los colegios de la Compañía en España y su expansión americana.
• Etapas de construcción del edificio: a través de cinco maquetas de madera se puede ver cómo fue evolucionando el edificio. La última maqueta muestra el resultado final, un majestuoso edificio
considerado una obra maestra del barroco.
• Salamanca durante el siglo XVIII: en una vitrina se muestra el primer plano conocido de Salamanca, realizado por el arquitecto Jerónimo García de Quiñones en 1789.
• Diversos paneles expositivos presentan las biografías de dos figuras clave en la construcción del Colegio Real: Juan Gómez de Mora y Andrés García de Quiñones, destacando su legado arquitectónico y
su impacto en el diseño del edificio
• Desde el balcón que se alza sobre el crucero se puede contemplar el interior de la iglesia, un lugar privilegiado para admirar el altar mayor y su magnífico retablo barroco.
SALA 3. UN NUEVO RENACER
• Varias fotografías en blanco y negra muestran los daños sufridos por el edificio en el siglo XIX.
• Como testimonio de su historia reciente se muestra el documento de creación de la Universidad Pontificia en 1940.
SALA 1. EL PRINCIPIO Y EL FIN
Breve síntesis de la historia del Colegio Real del Espíritu Santo en la que se exponen:
• Los retratos de los fundadores: los Reyes Felipe III y Margarita de Austria.
• La historia de la fundación del Colegio Real de la Compañía de Jesús.
• El colegio de la Compañía de Jesús tras la expulsión de los jesuitas.
SALA 2. SOCIETAS IESU DOMUS SALMANTICENSIS.
• Sobre los inicios de la construcción del edificio: muestra los planos del primer proyecto, atribuidos a fray Alberto de la Madre de Dios.
• Sobre los precedentes e influencia de otros edificios históricos, especialmente el Monasterio de El Escorial.
• Los colegios de la Compañía en España y su expansión americana.
• Etapas de construcción del edificio: a través de cinco maquetas de madera se puede ver cómo fue evolucionando el edificio. La última maqueta muestra el resultado final, un majestuoso edificio
considerado una obra maestra del barroco.
• Salamanca durante el siglo XVIII: en una vitrina se muestra el primer plano conocido de Salamanca, realizado por el arquitecto Jerónimo García de Quiñones en 1789.
• Diversos paneles expositivos presentan las biografías de dos figuras clave en la construcción del Colegio Real: Juan Gómez de Mora y Andrés García de Quiñones, destacando su legado arquitectónico y
su impacto en el diseño del edificio
• Desde el balcón que se alza sobre el crucero se puede contemplar el interior de la iglesia, un lugar privilegiado para admirar el altar mayor y su magnífico retablo barroco.
SALA 3. UN NUEVO RENACER
• Varias fotografías en blanco y negra muestran los daños sufridos por el edificio en el siglo XIX.
• Como testimonio de su historia reciente se muestra el documento de creación de la Universidad Pontificia en 1940.