CASA MUSEO UNAMUNO
1 horaEn 1953, la vivienda se convirtió oficialmente en la Casa-Museo Unamuno, preservando así su memoria y su legado intelectual. Tras el fallecimiento del escritor y filósofo, la Universidad decidió transformar la Rectoral en un espacio que conservara su atmósfera histórico-artística y evocara el ambiente íntimo y familiar en el que vivió Unamuno. Para lograrlo, trasladó desde su vivienda de la calle Bordadores el mobiliario y numerosos objetos personales tanto de Unamuno como de sus hijos, hoy distribuidos por el comedor, estudio, dormitorio y el salón rectoral. Uno de los elementos más destacados es su valiosa biblioteca, con más de 6.000 volúmenes recopilados por el propio Unamuno, junto con su archivo personal, adquirido posteriormente por el Estado Español.
La Casa depende de la Universidad de Salamanca y tiene como funciones primordiales custodiar y mantener la memoria de Miguel de Unamuno, así como difundir su obra, conservar y ampliar su legado patrimonial y ofertar programas culturales y educativos acordes con la temática del centro.
Precio visita libre
- Individual - 4.00 €
- Grupos - 2.00 €
- Estudiantes - 2.00 €
- Familia numerosa - 2.00 €
- Jubilados - 2.00 €
- Niños (Edad máxima: 11) - 0.00 €
Miguel de Unamuno llegó a Salamanca en 1891, tras obtener por oposición la cátedra de lengua griega. A partir de 1900, cuando fue elegido rector, se instaló con su familia en la Casa Rectoral, donde permaneció hasta su destitución en 1914. En esta vivienda nacieron sus cuatro últimos hijos y se gestaron muchas de sus obras más célebres, entre ellas Paisajes, De mi país, Poesías, Vida de Don Quijote y Sancho, Del sentimiento trágico de la vida y Niebla. Tras su destitución, la familia tuvo que abandonar la casa y buscar un nuevo hogar, instalándose entonces en la que sería su última residencia, la casa de la calle Bordadores.
La Casa-Museo fue inaugurada en 1953, coincidiendo con la conmemoración del séptimo centenario de la fundación de la Universidad, gracias a la iniciativa del rector Tovar. Para ello se escogió la antigua Casa Rectoral, conocida también como Casa de la Parra, con el propósito de preservar y difundir el legado vital e intelectual de Miguel de Unamuno, uno de los principales representantes de la Generación del 98.
Tras el fallecimiento del escritor y filósofo, la Universidad decidió transformar la Rectoral en un espacio que conservara su atmósfera histórico-artística y evocara el ambiente íntimo y familiar en el que vivió Unamuno. Para lograrlo, trasladó desde su vivienda de la calle Bordadores el mobiliario y numerosos objetos personales tanto de Unamuno como de sus hijos, hoy distribuidos por el comedor, estudio, dormitorio y el salón rectoral. La dirección del museo recayó inicialmente en manos de Felisa, hija del propio Unamuno, lo que reforzó aún más el vínculo familiar con este espacio.
Unamuno donó su biblioteca personal a la Universidad poco antes de su muerte. Esta colección reúne más de 6.000 volúmenes, muchos de ellos enviados por sus propios autores con dedicatorias, deseosos de conocer la opinión del intelectual sobre sus obras. La biblioteca refleja la amplitud de intereses de Unamuno, que abarcaban disciplinas tan diversas como la filosofía, la medicina, la historia y la religión. También pone de manifiesto su dominio de varios idiomas y su intensa relación con otros escritores, especialmente hispanoamericanos y portugueses.
La Casa-Museo constituye hoy un referente fundamental para la investigación sobre Miguel de Unamuno, gracias a la decisión de sus hijos de vender el archivo familiar al Estado con la condición de que fuese custodiado por la Universidad de Salamanca.
Desde entonces, la institución ha mantenido un estrecho vínculo con la figura del escritor, preservando y enriqueciendo, año tras año, un valioso patrimonio que sigue creciendo mediante nuevas adquisiciones, donaciones y depósitos.
La Casa Museo Unamuno se sitúa junto a la fachada plateresca Escuelas Mayores, en la confluencia de la calle Libreros con la calle Calderón de la Barca. Se trata de una construcción barroca realizada en piedra de Villamayor por Andrés García de Quiñones. De planta rectangular, consta de dos pisos, con fachada abierta a dos calles. La portada está enmarcada por un robusto bocelón sobre el que destaca el escudo de la Universidad de Salamanca, acompañado de la divisa: “Omnivm Scientarvm Princeps Salmantica Docet”. Este mismo escudo, ricamente ornamentado con motivos rococó, se repite en la esquina del edificio. Los marcos de sus siete balcones evocan el estilo característico del arquitecto, semejantes a en otros edificios construidos por Quiñones en la ciudad, como el Ayuntamiento o la Hospedería Fonseca.
EL RECORRIDO
El recorrido por estas estancias permite descubrir tanto la vida familiar del escritor como su legado intelectual. El edificio se organiza en tres plantas: • Planta baja: alberga la zona institucional, donde destaca el amplio Salón Rectoral, espacio en el que se exhibe parte del patrimonio artístico de la Universidad. • Primera planta: acoge la sección museística y la antigua vivienda familiar, que conserva el mobiliario y los objetos personales de Miguel de Unamuno. En esta área se encuentran principalmente el estudio, el dormitorio y la biblioteca, con la mayor parte de los enseres originales del escritor y su familia. • Segunda planta: está dedicada íntegramente a la investigación, con la sala de consulta y el archivo.
INTERIOR DE LA CASA MUSEO La Universidad de Salamanca, en su continua labor para perpetuar y transmitir el pensamiento y la presencia de Unamuno, ha cuidado ha querido mostrar el entorno en el que trascurrió la vida de Unamuno durante los años en los que ejerció de Rector de la institución académica. Con este fin, se ha cuidado la ambientación histórico-artística del museo, tratando de recrear el entorno familiar y hogareño en el que transcurrió su existencia, hoy objeto de visita. Se han intervenido otros ámbitos de la casa con el fin de convertirla en centro abierto al estudio e investigación de la obra de don Miguel.
Vestíbulo Antes de entrar al Salón Claustral, en el vestíbulo, encontramos un retrato de Unamuno Manuel Losada realizado justo después de ser nombrado rector. Esa imagen era la preferida de Unamuno, en la que se veía fielmente reflejado.
El Salón Rectoral El Salón Rectoral fue escenario de actos de acogida y ceremonias protocolarias, además de reuniones del Claustro. De manera singular, Miguel de Unamuno lo utilizó también como espacio de trabajo personal. Hoy en día, la Universidad de Salamanca emplea esta sala para encuentros académicos, conferencias, charlas y ruedas de prensa. El salón conserva un valioso mobiliario histórico, patrimonio de la institución, y está presidido por un imponente tapiz barroco del siglo XVII, elaborado en los talleres de Bruselas. Entre las piezas más destacadas se encuentran un bargueño barroco, un arcón renacentista de ocho llaves, varios espejos barrocos y retratos de antiguos colegiales y profesores.
La estancia está presidida por el retrato de Miguel de Unamuno, realizado por José Aguiar en 1935. La obra, cargada de simbolismo, refleja la profunda relación del pensador con Salamanca: sobre un fondo en el que se perfilan las catedrales y el Puente Romano, se alza la majestuosa figura del escritor, que sostiene con firmeza en su mano derecha un ejemplar de El Cristo de Velázquez.
Primera Planta - Zona Expositiva La primera planta reúne la parte expositiva y didáctica, que nos acerca al recorrido vital de Miguel de Unamuno: su faceta como profesor, político y hombre de múltiples aficiones. En este espacio se exhiben valiosos conjuntos iconográficos y artísticos. Desde aquí se accede a las dependencias que en su tiempo fueron la vivienda familiar, compuesta principalmente por el estudio, el dormitorio y la biblioteca. La mayor parte del mobiliario y objetos personales del escritor y su familia se conservan en estas estancias, trasladados desde su última residencia en la calle Bordadores.
En el pasillo, una vitrina muestra numerosas figuras de papiroflexia, una de sus grandes pasiones. Los libros del pensador cubren las paredes del comedor, donde destaca la mecedora junto a la chimenea. Desde la ventana se aprecia la parra que adorna el lateral de la casa, a la que Unamuno dedicó un poema. Las estancias se enriquecen con valiosas obras de arte: retratos, caricaturas y paisajes de artistas como Vázquez Díaz, Gallego Marquina, Darío Regoyos o Echevarría. También se conservan dibujos y pinturas de juventud realizados por el propio Unamuno, testimonio de su afición por las artes plásticas.
En el estudio se encuentran su mesa de trabajo, la orla de su promoción universitaria, cuadros, fotografías y los bastones que utilizaba para otra de sus grandes aficiones: caminar. El dormitorio guarda la maleta con la que regresó de su exilio francés en 1930 y el dibujo que Gregorio Prieto realizó en 1915 del célebre Cristo de Velázquez, obsequio al escritor en reconocimiento a su devoción por la obra de Velázquez. Allí se conserva su cama, la mesilla con sus gafas y un curioso atril diseñado por él mismo para leer cómodamente en la cama. En los detalles del armario se descubren objetos cotidianos que nos acercan a su intimidad.
Segunda planta La segunda planta está dedicada a la investigación. Alberga su biblioteca y archivo personal, además de un centro de documentación de gran interés para reconstruir el periodo comprendido entre finales del siglo XIX y el primer cuarto del XX. Aquí se conserva la práctica totalidad de sus borradores, manuscritos, cartas, dibujos y fotografías. El archivo reúne más de 25.000 cartas, testimonio de sus relaciones con intelectuales y personalidades de todo el mundo, entre ellos Henri Miller y Albert Einstein.
A lo largo del año se celebran exposiciones organizadas por la propia Casa Museo o por otras entidades públicas. La Casa también cede en depósito tanto documentos de archivo, como libros u otros bienes patrimoniales con el fin de que sean exhibidos fuera del Museo. De especial importancia ha sido la exposición "D. Miguel de Unamuno. Una vida en fotografías" con motivo del 70 aniversario de su muerte, celebrada en la Sala Santo Domingo de la Cruz de Salamanca, así como la muestra de sus "Dibujos" con motivo del 75 aniversario de su muerte.