PARQUE DE LA ALDEHUELA
1 horaEl Parque de la Aldehuela es una extensa zona verde situada al este de la ciudad, junto a la margen derecha del río Río Tormes, entre la capital y la localidad de Cabrerizos. Con unas cuarenta hectáreas, constituye el mayor complejo deportivo de Salamanca.
El espacio se divide en dos grandes áreas: la Ciudad Deportiva de la Aldehuela y el Monte de la Aldehuela, donde se combinan instalaciones deportivas, naturaleza y zonas de paseo.
La Ciudad Deportiva reúne numerosas infraestructuras para el ocio y la práctica deportiva, como pistas de tenis y pádel, campo de rugby, pistas de atletismo, campos de fútbol, así como zonas infantiles, circuito biosaludable y piscina. ** Por su parte, el Monte de la Aldehuela ofrece un entorno más natural, con amplias zonas arboladas, senderos y merenderos, ideal para el descanso y el paseo.
El entorno del parque, muy próximo al río, permite además disfrutar de paseos junto al Tormes, donde se encuentran varios establecimientos de hostelería muy frecuentados, especialmente en verano. Este recorrido continúa hasta la Isla del Soto, una isla en medio del Tormes en la que el arte se funde con la naturaleza a través del proyecto Arte Emboscado.
Precio visita libre
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El Parque de La Aldehuela, situado a las afueras de la ciudad, recibe este nombre de una pequeña aldea -de ahí aldehuela- que hubo en tiempos en la margen derecha del río Tormes. Se encontraba situada entre las localidades de Salamanca y Cabrerizos. Dicha aldea, fue feudo de don Diego de Guzmán, uno de los procuradores que Salamanca envió a la Santa Junta de Ávila durante la Guerra de las Comunidades.
A mediados del siglo XIX el lugar contaba con cuatro habitantes. El diccionario de Madoz lo cita como despoblado y lo describe como una zona de pastos y arbolado de fresnos de casi 100 hectáreas. En el centro del despoblado existió una casa con torre cuadrada conocida como Castillo de la Aldehuela. En esa época una parte de su superficie era propiedad del Marqués de Almarza y otra parte del de Montellano. El lugar era ya utilizado en esa época como zona de esparcimiento de los ciudadanos de Salamanca que celebraban aquí las fiestas de San Juan y de San Pedro.
A finales del siglo XX La Aldehuela de los Guzmanes constaba de dos fincas: El Baldío de la Aldehuela, dentro del término municipal de Salamanca (12 hectáreas) y la propia Aldehuela de los Guzmanes, perteneciente al término municipal de Cabrerizos (58,5 hectáreas). Por acuerdo entre ambas localidades se modificaron los límites y ambas partes pasaron al término de Salamanca. En 1985 se convocó un concurso público para adjudicar la construcción de la ciudad deportiva. El equipo ganador estuvo dirigido por Alejandro de la Sota. El Pleno municipal de diciembre de 1986 aprobó la primera fase del proyecto para la creación de las infraestructuras y la urbanización de los terrenos.
La zona elegida fue una llanura en uno de los meandros del Tormes El espacio se configuró en dos grandes zonas: la Ciudad Deportiva de la Aldehuela y el Monte de Utilidad Pública de la Aldehuela de los Guzmanes. Ambos espacios se delimitaron mediante cercas, aunque se dejó un paso de comunicación entre ambos. La Ciudad Deportiva de la Aldehuela fue diseñada para el deporte base y profesional, como zona de descanso, ocio y recreo. Hoy podemos disfrutar unas maravillosas instalaciones donde practicar todo tipo de deportes.
La Ciudad Deportiva es un espacio vivo y acogedor donde el deporte, el ocio y el bienestar se combinan de forma natural, ofreciendo alternativas para todas las edades y formas de disfrutar del tiempo libre.
Para los más activos, el recinto cuenta con una amplia variedad de instalaciones: un skate park, un circuito de radiocontrol y diversas zonas deportivas como dos pistas de futbito de hierba, campos de vóley playa y fútbol playa, además de una pista polideportiva al aire libre que permite practicar diferentes disciplinas.
Pero también hay hueco para el ocio más tranquilo. Las mesas de tenis de mesa repartidas por el recinto invitan a compartir momentos de juego, mientras que los dos circuitos biosaludables permiten mantenerse en forma al aire libre, en un entorno agradable y natural.
Uno de los grandes atractivos del espacio son sus zonas infantiles, pensadas para diferentes edades. Los niños pueden disfrutar de áreas de juegos, pistas de minigolf, carruseles, estructuras de escalada y una gran tirolina. Además, los más pequeños cuentan con una zona situada junto a la cafetería, lo que permite a los adultos relajarse con tranquilidad mientras los niños juegan en un entorno seguro.
A partir de la Ciudad Deportiva se extiende el Monte Público de la Aldehuela de los Guzmanes, un entorno natural organizado en torno a un camino central peatonal del que parten numerosos senderos secundarios. El paisaje, salpicado de pequeños montículos artificiales y grandes bloques pétreos entre un denso arbolado, crea una atmósfera singular, casi misteriosa, que recuerda a un paisaje de túmulos megalíticos.
Este espacio destaca además por su gran riqueza natural, con una biodiversidad notable. Alberga más de 150 especies vegetales, entre ellas cedros, cipreses, pinos, olmos, ailantos, moreras, arces y plátanos, así como más de 60 especies de aves. También es refugio de fauna como zorros, conejos y erizos, entre otros animales.
En medio de este entorno se encuentra el merendero, un área habilitada con mesas y bancos de madera, zonas de sombra y fuentes de agua potable, pensada para disfrutar de comidas al aire libre y pasar un día en plena naturaleza.
Siguiendo el camino junto al río se llega a la Isla del Soto, un enclave natural situado en el término de Santa Marta de Tormes. Dispone de senderos peatonales, zonas de descanso y espacios recreativos, lo que la convierte en un lugar perfecto para pasear, hacer deporte o disfrutar del entorno natural.
Además, la Isla del Soto integra el arte en su paisaje a través del proyecto Arte Emboscado, que introduce esculturas de gran formato inspiradas en la fauna local. Estas obras, realizadas en materiales como hierro o fibra de vidrio, están repartidas por el recorrido y destacan por su integración con el entorno. Entre ellas sobresalen un gran pájaro carpintero que da la bienvenida a la isla, una imponente garza situada en el recorrido y un grupo de hormigas gigantes que simbolizan la cooperación. A estas se suma la serie “Los Bichos del Soto”, con esculturas de insectos de gran tamaño y colores vivos, pensadas especialmente para despertar la curiosidad y el interés del público infantil.