MIRADOR DE LAS CLARAS
15 minutos
El Mirador de Las Claras, ubicado en el torreón del Convento de Santa Clara, ofrece una panorámica excepcional de la ciudad de Salamanca. Situado en el Teso de San Cristóbal, brinda una vista privilegiada del Teso de las Catedrales. Desde este enclave se puede observar como la imponente silueta de la Catedral Nueva y el Real Colegio del Espíritu Santo, actualmente la Universidad Pontificia, dominan el horizonte de la ciudad formando un conjunto arquitectónico de gran belleza. Se trata de un lugar perfecto para contemplar de una forma sosegada la monumentalidad de la ciudad.
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Precio visita libre
- Individual - 8.00 €
- Jubilados - 5.00 €
- Jovenes - 5.00 €
- Grupos (Número mínimo: 15) - 4.00 €
- Niños (Edad máxima: 12) - 0.00 €
- Discapacitados - 0.00 €
El Convento de Santa Clara es el más antiguo de los monasterios femeninos conservados en la ciudad. Su origen se remonta a la primera mitad del siglo XIII cuando un grupo de mujeres de la nobleza deciden unirse en comunidad para para vivir ascéticamente y protegerse cuando sus maridos iban a la guerra. Se establecieron en la ermita de Santa María, dando lugar al beaterio de Dueñas de Santa María. Con el paso de los años, y gracias a privilegios de papas y reyes, se convirtió en el Real Monasterio de Santa Clara.
Este convento ha sido el hogar de la comunidad de Clarisas durante aproximadamente ochocientos años. El año 2019 las religiosas dejaron este lugar para instalarse en otros monasterios de la orden. Se trata un espacio emblemático reconvertido hoy en Museo de pintura medieval de Santa Clara. En él se muestra el gran legado espiritual, artístico e histórico que ha preservado el convento a lo largo de los siglos.
En el recorrido por el monasterio el visitante puede contemplar un nutrido número de obras de arte que nos acercan a la vida y espiritualidad de la comunidad de monjas clarisas. Lo más destacado son las pinturas medievales que recubren los muros del coro bajo, el claustro, la iglesia barroca y el excepcional artesonado medieval que fue descubierto de forma accidental sobre la bóveda barroca de la iglesia. Desde el coro alto se accede al mirador, edificado entre los años 1727 y 1728. Desde aquí se pueden contemplar el Teso de las Catedrales, donde se encuentran los edificios más relevantes de la ciudad histórica.
Este convento ha sido el hogar de la comunidad de Clarisas durante aproximadamente ochocientos años. El año 2019 las religiosas dejaron este lugar para instalarse en otros monasterios de la orden. Se trata un espacio emblemático reconvertido hoy en Museo de pintura medieval de Santa Clara. En él se muestra el gran legado espiritual, artístico e histórico que ha preservado el convento a lo largo de los siglos.
En el recorrido por el monasterio el visitante puede contemplar un nutrido número de obras de arte que nos acercan a la vida y espiritualidad de la comunidad de monjas clarisas. Lo más destacado son las pinturas medievales que recubren los muros del coro bajo, el claustro, la iglesia barroca y el excepcional artesonado medieval que fue descubierto de forma accidental sobre la bóveda barroca de la iglesia. Desde el coro alto se accede al mirador, edificado entre los años 1727 y 1728. Desde aquí se pueden contemplar el Teso de las Catedrales, donde se encuentran los edificios más relevantes de la ciudad histórica.
El recorrido visual que podemos hacer desde le mirador de Las Claras es realmente excepcional. Son muchos los monumentos que se contemplan desde este torreón, entre los cuales destacamos los siguientes:
- CONVENTO DE SAN ESTEBAN: Este convento dominico constituye una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. En él se combinan el gótico final y el renacimiento. Fundado en el siglo XIII, ha sido un importante centro de estudios teológicos y de evangelización. Su impresionante fachada plateresca y su claustro son algunos de sus elementos más destacados.
- CATEDRAL NUEVA: Construida entre los siglos XVI y XVIII, esta catedral combina los estilos gótico, renacentista y barroco. Su impresionante fachada y su interior decorado con magníficos retablos la convierten en uno de los principales símbolos de Salamanca.
- TORRES DE LA CLERECÍA: Originalmente construido como el Colegio Real de la Compañía de Jesús, este imponente edificio barroco fue financiado por Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Actualmente, alberga la Universidad Pontificia de Salamanca. Ofrece la posibilidad de subir a sus torres para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad.
- PALACIO DE ANAYA: Este edificio, de estilo neoclásico, fue sede del Colegio Mayor de San Bartolomé. Su elegante fachada y su amplio patio interior lo convierten en uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura académica de Salamanca.
- IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN: Un templo de gran valor histórico y artístico, cuya cúpula es visible desde distintos puntos de la ciudad. Fue construido por Alberto de Churriguera como capilla del Colegio de Anaya. Hoy es la Parroquia de la Catedral.
- PALACIO DE LA SALINA: Un elegante palacio renacentista que destaca por su galería exterior y su original patio. Ha tenido diversos usos a lo largo de la historia y actualmente alberga la Diputación de Salamanca.
- PLAZA DE COLÓN: Un espacio ajardinado que aporta frescura y belleza al entorno urbano, enmarcando algunos de los edificios más emblemáticos de Salamanca. A esta plaza se asoman los palacios de la Salina y el de Orellana, el Torreón de los Anaya, la Iglesia de San Pablo y la Torre del Clavero.
- IGLESIA DE SAN MARTÍN: Un templo tardo románico que fue testigo de la transformación del antiguo Mercado de San Martín en una maravillosa Plaza Mayor barroca..
- PLAZA MAYOR: La Plaza Mayor de Salamanca fue construida en el siglo XVIII por Alberto de Churriguera. Su diseño armonioso y sus soportales la convierten en una de las plazas más bellas de España.
El Mirador de las Claras forma parte del recorrido por el Convento de Santa Clara, por lo que es necesario comprar la entrada para visitarlo. Se accede a él desde el coro alto del convento, a través de unas escaleras metálicas. La panorámica que se contempla desde aquí es novedosa, sorprendente incluso para los propios salmantinos.
El Convento de las Claras se encuentra situado en el Cerro de San Cristóbal, en la zona oriental de la ciudad, separado del Teso de las Catedrales por la profunda vaguada que forma el Arroyo de Santo Domingo, hoy encauzado bajo la Calle Gran Vía. Desde el torreón tenemos una panorámica muy completa de la ciudad que tiene, como telón de fondo, el luminoso cielo azul sobre el que se recortan las siluetas de los monumentos. Los edificios parecen estar dentro de un cuadro, enmarcados por la retícula que forma la celosía del mirador.
Bajo nuestros pies se encuentra la Plaza de San Román. En ella destaca una hermosa galería porticada que en otro tiempo perteneció al patio del Palacio del Conde de Francos, desaparecido al construir la Gran Vía. El patio fue desmontado piedra a piedra y se llevó al Hospital de la Santísima Trinidad, hoy Colegio de las Siervas de San José. El acuerdo ente el alcalde Beltrán de Heredia y las Siervas de San José posibilitó que la galería se sacase al exterior, donde fue montada como una logia continua.
Si seguimos el recorrido visual de izquierda a derecha encontramos, en primer lugar, la iglesia de San Esteban, perteneciente al Convento de los Dominicos. Seguidamente, en el corazón del casco histórico se eleva, imponente, la Catedral Nueva. La Catedral Nueva domina la ciudad histórica, a la que parece acoger y proteger. A su derecha destacan las Torres de la Clerecía y los característicos pabellones del antiguo Colegio de la Compañía de Jesús, sede en la actualidad de la Universidad Pontificia. Delante de la catedral se distinguen el Palacio de Anaya y la cúpula de la Iglesia de San Sebastián. Una franja verde delata el espacio ocupado por la Plaza de Colón sobre la que sobresalen las galerías del Palacio de la Salina. Finalmente, en el extremo de la derecha, emergen la Iglesia de San Martín y la espadaña del Ayuntamiento, completando esta vista de gran riqueza histórica y arquitectónica.
El Convento de las Claras se encuentra situado en el Cerro de San Cristóbal, en la zona oriental de la ciudad, separado del Teso de las Catedrales por la profunda vaguada que forma el Arroyo de Santo Domingo, hoy encauzado bajo la Calle Gran Vía. Desde el torreón tenemos una panorámica muy completa de la ciudad que tiene, como telón de fondo, el luminoso cielo azul sobre el que se recortan las siluetas de los monumentos. Los edificios parecen estar dentro de un cuadro, enmarcados por la retícula que forma la celosía del mirador.
Bajo nuestros pies se encuentra la Plaza de San Román. En ella destaca una hermosa galería porticada que en otro tiempo perteneció al patio del Palacio del Conde de Francos, desaparecido al construir la Gran Vía. El patio fue desmontado piedra a piedra y se llevó al Hospital de la Santísima Trinidad, hoy Colegio de las Siervas de San José. El acuerdo ente el alcalde Beltrán de Heredia y las Siervas de San José posibilitó que la galería se sacase al exterior, donde fue montada como una logia continua.
Si seguimos el recorrido visual de izquierda a derecha encontramos, en primer lugar, la iglesia de San Esteban, perteneciente al Convento de los Dominicos. Seguidamente, en el corazón del casco histórico se eleva, imponente, la Catedral Nueva. La Catedral Nueva domina la ciudad histórica, a la que parece acoger y proteger. A su derecha destacan las Torres de la Clerecía y los característicos pabellones del antiguo Colegio de la Compañía de Jesús, sede en la actualidad de la Universidad Pontificia. Delante de la catedral se distinguen el Palacio de Anaya y la cúpula de la Iglesia de San Sebastián. Una franja verde delata el espacio ocupado por la Plaza de Colón sobre la que sobresalen las galerías del Palacio de la Salina. Finalmente, en el extremo de la derecha, emergen la Iglesia de San Martín y la espadaña del Ayuntamiento, completando esta vista de gran riqueza histórica y arquitectónica.