PATIO DE ESCUELAS MENORES
15 minutosEl Patio de las Escuelas Menores es uno de los rincones más evocadores y tranquilos del conjunto universitario salmantino. Construido a principios del siglo XVI, en sus aulas se impartían enseñanzas básicas como gramática y lógica, antes de acceder a los estudios superiores.
Al atravesar su entrada -presidida por una hermosa fachada plateresca con los símbolos del emperador Carlos V y el escudo de la Univerdiad- el visitante accede a un espacio de gran armonía arquitectónica: un patio cuadrangular, de una única planta, rodeado por galerías de arcos mixtilíneos, sostenidos por columnas de granito con sencillos capiteles. La serenidad del lugar invita al recogimiento, y su atmósfera parece detener el tiempo, como si los ecos de antiguos estudiantes aún resonaran entre sus muros.
En sus crujías se abren las puertas de las antiguas aulas. En una de ellas se conserva el Cielo de Salamanca, una pintura mural de finales del siglo XV que representa el firmamento desde una perspectiva mitológica, con planetas, constelaciones y signos del zodiaco. Esta obra, que originalmente formaba parte de la antigua biblioteca universitaria, fue trasladada a este espacio a mediados del siglo XX.
En el ala norte se encuentra el antiguo General, dividido en dos espacios por dos arcos escarzanos que soportan sendos artesonados de madera: uno mudéjar, de par y nudillo, y el otro renacentista, decorado con casetones. Hoy este espacio se utiliza como sala de exposiciones temporales.
En las Escuelas Menores se impartían los estudios de bachiller o enseñanzas menores. Una vez obtenido el título de bachiller, era posible acceder a las Escuelas Mayores para cursar los estudios superiores.
El edificio de las Escuelas Menores fue levantado en el siglo XVI, adosado al antiguo Hospital del Estudio. Su fachada principal se sitúa en el ángulo suroeste del Patio de Escuelas. Con anterioridad, en el siglo XV, existieron en este mismo solar otros edificios que, debido a su deterioro, tuvieron que ser reparados en varias ocasiones. De aquellas construcciones tardomedievales solo se conserva parte de la vivienda que da a la Calle de la Plata, con una cornisa de pomas característica de finales del siglo XV, alzada sobre un arco apuntado que permite el acceso al patio desde dicha calle.
En 1510 se proyectó edificar en este lugar el Colegio de Cuenca, aunque finalmente se descartó la idea y se optó por construir el edificio actual. Se sabe que en 1527 ya estaba en obras uno de los generales o aulas, y que, según informaba Pedro Chacón, las obras concluyeron en 1533. La mayoría de los autores atribuyen su diseño, o al menos una intervención destacada, al arquitecto Juan de Álava, aunque no se cuenta con documentación que lo confirme.
Como muchos edificios históricos, las Escuelas Menores han tenido diversos usos, casi siempre vinculados a la docencia, salvo durante la Guerra de la Independencia, cuando funcionaron como prisiónl. Aquí tuvo su sede el instituto Fray Luis de León, el primer centro de enseñanzas medias fundado en Salamanca. Una de sus crujías albergó durante años el Archivo Municipal y, posteriormente, el Archivo Histórico Provincial. Hasta la década de 1980, los generales del ala septentrional acogieron los departamentos de Arqueología e Historia del Arte.
En la actualidad, ninguna de las antiguas aulas tiene uso académico. En la crujía sur se instaló en 1952 el emblemático Cielo de Salamanca. La crujía oriental, que albergó el Archivo Histórico Provincial entre 1950 y 1997, acoge desde 2008 la Oficina del VIII Centenario de la Universidad. La crujía occidental es sede de Cursos Internacionales, mientras que la septentrional, con dos magníficos artesonados del siglo XVI, funciona desde 1990 como sala de exposiciones temporales.
El acceso al patio de las Escuelas Menores se realiza a través de una estrecha pero bellísima puerta plateresca. Al igual que la de las Escuelas Mayores, se trata de una fachada suspendida, de la que se sabe que ya estaba concluida en 1533.
La fachada se sustenta sobre dos arcos de medio punto que apean sobre una columna granítica que crea un doble acceso, hoy cerrado con rejas. Los arcos, moldurados con varias roscas, tienen en el extradós un friso decorado con querubines. En las enjutas de los arcos se labraron medallones con el busto de Jesucristo flanqueado por dos personajes mitológicos cubiertos con cascos alados, que tal vez representen a Hércules y Teseo. El conjunto se limita con una pilastra decorada con grutescos, desparecida en el lado derecho al construirse las casas de la Universidad en el s. XVII.
El cuerpo central de lafachada se articula en tres calles, separadas por pilastras ricamente decoradas con grutescos, que enmarcan tres escudos situados bajo arcos carpaneles. El escudo central exhibe las armas de Carlos V: el águila bicéfala triplemente coronada, el Toisón de Oro y las columnas de Hércules. Los escudos laterales muestran sendas águilas bicéfalas, también timbradas con la triple corona. En el friso superior destacan la tiara papal y los medallones de San Pedro y San Pablo, enmarcados por motivos renacentistas. Al igual que en la fachada de las Escuelas Mayores, se manifiesta aquí el doble patronazgo, papal y real, de la Universidad.
EL ZAGUÁN O PATINEJO Tras la portada se encuentra un zaguán, en parte cubierto con bóveda gótica y en parte abierto. La pared frontera da acceso al patio a través de dos arcos sostenidos por columna central. Sobre ellos aparece labrado el sello universitario, con la versión del profesor en su cátedra, que lleva la divisa Omnium Scientiarum Princeps Salmantica Docet situado entre semicolumnas recargadas de grutescos. Todo el conjunto presenta una labra primorosa, en la que pueden distinguirse figuras de niños alados, dragones, grifos y aves.
El patio El patio, rectangular, está rodeado por cuatro crujías de un solo piso, con arcos de cinco centros o mixtilíneos que apoyan sobre columnas graníticas con capiteles y basas todavía góticas. La balaustrada que lo remata es barroca, realizada en 1769 por Jerónimo García de Quiñones que conservó, no obstante, candeleros de la anterior balaustrada del s. XVI. En el centro del patio, simulando el brocal de un pozo, se han reutilizado varios medallones provenientes del desaparecido Colegio del Rey.
Las cuatro galerías se cubren con sencillos alfarjes del siglo XVI. Bajo estas galerías se abren las puertas de las primitivas aulas, ocupadas hoy por salas de exposiciones y dependencias administrativas. En una sala de la crujía sur se conserva el llamado Cielo de Salamanca, parte de lo que fue la bóveda pintada que cubrió la primitiva biblioteca universitaria, pintada por Fernando Gallego a finales del siglo XV y trasladado aquí en 1952.
En la galería norte se encuentra la Sala de Exposiciones, que fue el antiguo General de Teología. Se trata de una amplia sala de unos 300m2 dividida en dos espacios por dos arcos escarzanos que apoyan sobre columnas pareadas. Se recubren con sendos artesonados de madera: uno mudéjar, de par y nudillo, y el otro renacentista, decorado con casetones.