Universidad
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La Universidad de Salamanca es una universidad pública española con sede en la ciudad de Salamanca, en cuyo municipio se ubican la mayoría de sus centros, aunque también posee centros en las ciudades de Zamora, Ávila, Béjar y en la localidad de Villamayor.
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Precio visita libre
- Individual - 10.00 €
- Jubilados - 5.00 €
- Familia numerosa - 5.00 €
- Estudiantes - 5.00 €
- Grupos - 5.00 €
- Niños (Edad máxima: 12) - 0.00 €
- Estudiantes universidad salamanca - 0.00 €
FUNDADA EN 1218
Alfonso IX de León quiso tener estudios superiores en su reino y por ello creó en 1218 las ‘scholas Salamanticae’, germen de la actual Universidad de Salamanca que cumple más de 800 años de historia ininterrumpida creando, promocionando y divulgando el conocimiento.
Alfonso IX fue un hombre ilustrado y adelantado a su tiempo, no solo por haber creado la Universidad de Salamanca, sino también por otras acciones como plantear las primeras Cortes que permitían la participación de diversos sectores de la población además de los habituales nobles.
Este primer Estudio contó, según el decreto de 1254, con un maestro en leyes, otro en decretos, dos de decretales, dos de lógica, dos de gramática, dos de física o medicina, uno de órgano, un apotecario, un bibliotecario y dos conservadores.
Así, la Universidad de Salamanca se convirtió, junto con París, Oxford y Bolonia en una de las primeras universidades europeas y hoy en día es la única española que ha mantenido su actividad a través de los siglos.
Del siglo XIII al siglo XX
En el año 1218 el rey Alfonso IX de León funda la Universidad de Salamanca, que es considerada como la más antigua de las universidades hispanas existentes. En 1254 el rey Alfonso X establece las normativas de organización y dotaciones financieras y en 1255 Alejandro IV publica las bulas pontificias que reconocen la validez universal de los grados por ella otorgados y se le concede el privilegio de tener sello propio.
La Universidad de Salamanca pasará por un momento de expansión sin precedentes con la creación de las primeras universidades americanas, que a partir de 1551 comienzan a fundarse siguiendo la estela de la salmantina al utilizar sus cartas fundacionales como modelo. Más del 70% de las universidades creadas en los siglos XVI y XVII consideran hoy en día a la Universidad de Salamanca su ‘alma mater’. En esta época, el prestigio de Salamanca atrae hacia sí una confluencia de estudiantes de todo el ámbito peninsular, e incluso europeos y americanos.
Avanzando en los siglos, será la ley de instrucción pública del año 1857 (Ley Moyano) la que clarifique la situación de la Universidad de Salamanca y la enseñanza general del país dentro del nuevo régimen liberal y centralista. Con ella quedó reducida a las facultades de Derecho, Teología (suprimida definitivamente en 1868) y Filosofía y Letras. El papel hegemónico tradicional de la Universidad de Salamanca, como el de las otras “mayores” (Valladolid y Alcalá) pasó a Madrid, como distrito central. Tan solo un año más tarde, la Diputación y el Ayuntamiento de la ciudad salen en auxilio de la institución financiando, como facultades libres, las enseñanzas de Medicina y Ciencias. En el año 1904, durante el rectorado de Miguel de Unamuno, se consigue su financiación estatal.
En julio de 1943, en el marco de una nueva ordenación política, se promulga la Ley de Ordenación Universitaria para toda España. La rigidez administrativa, el control político y la jerarquía constituían la norma. Y en el marco de las aceleradas transformaciones sociales de los años sesenta, la Ley Villar Palasí (1970), concedía cierta autonomía a las universidades en materia de docencia e investigación.
La aprobación y publicación en el año 1983 de la Ley Orgánica de Reforma Universitaria (LRU), ponía punto final a los restos del modelo liberal decimonónico y daba comienzo a una nueva etapa de amplia autonomía universitaria y transformaciones vertiginosas en todos los ámbitos. Más tarde, será la Ley Orgánica de Universidades (2001) la que legisle su funcionamiento.
En relación con el número de estudiantes, la Universidad ha pasado por diferentes etapas. A finales del siglo XIV la institución contaba con algo más de 500 matriculados, sumando en el siglo siguiente hasta los 2.500 y más de 6.500 en los años 80 del siglo XVI, volviendo después, en el siglo XVIII a reducirse hasta los 2.000 estudiantes. A mediados de los años ochenta se superan los 20.000 matriculados, y ya en los 90, la cifra alcanza los 30.000 manteniéndose estable hasta la actualidad.
Alfonso IX de León quiso tener estudios superiores en su reino y por ello creó en 1218 las ‘scholas Salamanticae’, germen de la actual Universidad de Salamanca que cumple más de 800 años de historia ininterrumpida creando, promocionando y divulgando el conocimiento.
Alfonso IX fue un hombre ilustrado y adelantado a su tiempo, no solo por haber creado la Universidad de Salamanca, sino también por otras acciones como plantear las primeras Cortes que permitían la participación de diversos sectores de la población además de los habituales nobles.
Este primer Estudio contó, según el decreto de 1254, con un maestro en leyes, otro en decretos, dos de decretales, dos de lógica, dos de gramática, dos de física o medicina, uno de órgano, un apotecario, un bibliotecario y dos conservadores.
Así, la Universidad de Salamanca se convirtió, junto con París, Oxford y Bolonia en una de las primeras universidades europeas y hoy en día es la única española que ha mantenido su actividad a través de los siglos.
Del siglo XIII al siglo XX
En el año 1218 el rey Alfonso IX de León funda la Universidad de Salamanca, que es considerada como la más antigua de las universidades hispanas existentes. En 1254 el rey Alfonso X establece las normativas de organización y dotaciones financieras y en 1255 Alejandro IV publica las bulas pontificias que reconocen la validez universal de los grados por ella otorgados y se le concede el privilegio de tener sello propio.
La Universidad de Salamanca pasará por un momento de expansión sin precedentes con la creación de las primeras universidades americanas, que a partir de 1551 comienzan a fundarse siguiendo la estela de la salmantina al utilizar sus cartas fundacionales como modelo. Más del 70% de las universidades creadas en los siglos XVI y XVII consideran hoy en día a la Universidad de Salamanca su ‘alma mater’. En esta época, el prestigio de Salamanca atrae hacia sí una confluencia de estudiantes de todo el ámbito peninsular, e incluso europeos y americanos.
Avanzando en los siglos, será la ley de instrucción pública del año 1857 (Ley Moyano) la que clarifique la situación de la Universidad de Salamanca y la enseñanza general del país dentro del nuevo régimen liberal y centralista. Con ella quedó reducida a las facultades de Derecho, Teología (suprimida definitivamente en 1868) y Filosofía y Letras. El papel hegemónico tradicional de la Universidad de Salamanca, como el de las otras “mayores” (Valladolid y Alcalá) pasó a Madrid, como distrito central. Tan solo un año más tarde, la Diputación y el Ayuntamiento de la ciudad salen en auxilio de la institución financiando, como facultades libres, las enseñanzas de Medicina y Ciencias. En el año 1904, durante el rectorado de Miguel de Unamuno, se consigue su financiación estatal.
En julio de 1943, en el marco de una nueva ordenación política, se promulga la Ley de Ordenación Universitaria para toda España. La rigidez administrativa, el control político y la jerarquía constituían la norma. Y en el marco de las aceleradas transformaciones sociales de los años sesenta, la Ley Villar Palasí (1970), concedía cierta autonomía a las universidades en materia de docencia e investigación.
La aprobación y publicación en el año 1983 de la Ley Orgánica de Reforma Universitaria (LRU), ponía punto final a los restos del modelo liberal decimonónico y daba comienzo a una nueva etapa de amplia autonomía universitaria y transformaciones vertiginosas en todos los ámbitos. Más tarde, será la Ley Orgánica de Universidades (2001) la que legisle su funcionamiento.
En relación con el número de estudiantes, la Universidad ha pasado por diferentes etapas. A finales del siglo XIV la institución contaba con algo más de 500 matriculados, sumando en el siglo siguiente hasta los 2.500 y más de 6.500 en los años 80 del siglo XVI, volviendo después, en el siglo XVIII a reducirse hasta los 2.000 estudiantes. A mediados de los años ochenta se superan los 20.000 matriculados, y ya en los 90, la cifra alcanza los 30.000 manteniéndose estable hasta la actualidad.
Arte y tradiciones
La Universidad de Salamanca cuenta con un importante patrimonio material en forma de edificios históricos y espacios emblemáticos que aún se encuentran en activo y reciben cada día la visita de cientos de personas, bien porque quieran apreciar su valor artístico o histórico, o bien porque tengan que realizar alguna actividad académica en ellos.
Destacan especialmente el Edificio de Escuelas Mayores con su fachada plateresca, en el interior del cual se encuentra la Biblioteca General Histórica con 2.774 manuscritos, 483 incunables y alrededor de 62.000 volúmenes impresos entre los siglos XVI y XVIII. Visita obligada es también el Patio de Escuelas Menores que alberga en una de sus salas la conocida pintura del ‘Cielo de Salamanca’, obra atribuida a Fernando Gallego que recoge temas astronómicos y astrológicos.
Son obras de arte y reflejos de la historia de la institución. Una historia cargada de tradiciones donde destacan, por ejemplo, las tradicionales ceremonias de investidura de los doctores honoris causa con su tradicional y colorido desfile de togados, la celebración del patrón Santo Tomás o las aperturas solemnes de curso en las que el rector repasa los principales retos que aborda cada ejercicio la institución.
La Universidad de Salamanca cuenta con un importante patrimonio material en forma de edificios históricos y espacios emblemáticos que aún se encuentran en activo y reciben cada día la visita de cientos de personas, bien porque quieran apreciar su valor artístico o histórico, o bien porque tengan que realizar alguna actividad académica en ellos.
Destacan especialmente el Edificio de Escuelas Mayores con su fachada plateresca, en el interior del cual se encuentra la Biblioteca General Histórica con 2.774 manuscritos, 483 incunables y alrededor de 62.000 volúmenes impresos entre los siglos XVI y XVIII. Visita obligada es también el Patio de Escuelas Menores que alberga en una de sus salas la conocida pintura del ‘Cielo de Salamanca’, obra atribuida a Fernando Gallego que recoge temas astronómicos y astrológicos.
Son obras de arte y reflejos de la historia de la institución. Una historia cargada de tradiciones donde destacan, por ejemplo, las tradicionales ceremonias de investidura de los doctores honoris causa con su tradicional y colorido desfile de togados, la celebración del patrón Santo Tomás o las aperturas solemnes de curso en las que el rector repasa los principales retos que aborda cada ejercicio la institución.