FILMOTECA DE CASTILLA Y LEÓN
1 horaMucho antes de albergar fotogramas y películas, el edificio tuvo usos usos tan pintorescos como el de fábrica de hielo, una actividad que coexistió con el asilo desde la posguerra hasta la década de los 70. Tras su rehabilitación, pasó a ser sede de la Fundación Salamanca, impulsora de la candidatura que llevó a la ciudad a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2002.
Hoy, este edificio histórico es sede de la Filmoteca de Castilla y León, donde se conserva una importante colección deantiguos instrumentos que cuentan la evolución del cine desde sus orígenes. Muchas de estas piezas proceden de la generosa donación del cineasta salmantino Basilio Martín Patino, cuyo legado convierte la visita en un viaje fascinante por la magia de las imágenes.
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La Casa de las Viejas, también conocida como Casa de la Caridad, es un edificio barroco construido en 1623 por Don Bartolomé Caballero Torquemada. Inicialmente fue su residencia, pero en su testamento la legó a la Real Clerecía de San Marcos con el deseo expreso de convertirla en una Casa de Caridad destinada a acoger a “viudas honradas y pobres”. De esta función asistencial procede su nombre popular de Casa de las Viejas.
El edificio cuenta con dos plantas, dos patios interiores y una capilla con artesonado mudéjar. Entre su patrimonio destacaba el llamado Cristo de la Caridad —hoy conservado en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima—, además de un antiguo tríptico, una imagen de la Virgen de la Soledad y un cuadro de un Cristo Yacente, todas ellas piezas de notable valor artístico.
La casa continuó funcionando como asilo hasta bien entrado el siglo XX. Desde la posguerra y hasta la década de 1970, el asilo convivió con una fábrica de hielo instalada en el mismo inmueble. Con el paso del tiempo, la falta de recursos económicos provocó su deterioro y abandono, lo que llevó al obispado a donar el edificio a la Diputación de Salamanca. Tras su rehabilitación, se amplió con un edificio moderno de cinco plantas. En 1986 fue cedida como sede de la Fundación Salamanca, creada para impulsar la candidatura de la ciudad a la capitalidad Europea de la Cultura, título que Salamanca obtuvo finalmente el año 2002. La última intervención en el inmueble ha consistido en la recuperación y adecuación de la antigua capilla como sala de exposiciones temporales, inaugurada en 2014 con la muestra “La Filmoteca en su entorno”.
Desde 1990, el edificio alberga la Filmoteca de Castilla y León, dependiente de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y gestionada con la colaboración del Ayuntamiento de Salamanca —que aporta personal— y de la Diputación Provincial —propietaria del inmueble—. La Filmoteca actúa como archivo público de la Comunidad Autónoma en materia de fotografía, cine y medios audiovisuales, además de funcionar como centro de documentación e investigación. Actualmente es una institución de gran prestigio, con un fondo bibliográfico de 27.000 ejemplares y un archivo de cine y videográfico que supera los 32.000 documentos.
La fachada que da a la calle Gonzala Santana es más modesta, realizada con zócalo de mampostería y muros de ladrillo. Las escasas ventanas abiertas en sus muros, y el torreón con mirador cerrado por celosías, le confieren un marcado aspecto conventual.
En el interior, la capilla se cubre con una bella armadura de madera. En el lado oriental se conservan el retablo y la mesa de altar, cuyo frontal es una lápida de pizarra con escudo e inscripción alusiva a la fundación. El Cristo que presidió originalmente el retablo se encuentra hoy en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, donde su advocación como Cristo de la Caridad delata su procedencia. En el muro opuesto a la puerta, una reja cierra una ventana desde la que las residentes asistían a la misa. Una inscripción señala que la capilla fue consagrada en el año 1620.
El edificio conserva dos patios interiores. El principal presenta un pórtico adintelado con columnas de arenisca y, sobre él, una galería de ladrillo con celosías de madera. El segundo patio cuenta con un pequeño tejadillo apoyado en una columna y, al fondo, una espadaña con campana que servía para avisar a las residentes de las actividades diarias.
En la actualidad, el edificio alberga las dependencias de la Filmoteca, que incluyen la sala de proyecciones, las oficinas de atención al público, el equipo de documentación, varios despachos y la sala de montaje.
Dentro de su vasto archivo fotográfico, que reúne cerca de 300 colecciones, los fondos salmantinos ocupan un lugar destacado, especialmente las colecciones de Venancio Gombau, Cándido Ansede o Huebra. Junto a ellos destacan otros archivos de relevancia regional, como el fondo Mayorga de Ávila o el de Regueira en Segovia, lo que evidencia el alcance autonómico de la institución.
Entre sus fondos sobresale también la colección y exposición permanente Artilugios para fascinar, depositada por el cineasta Basilio Martín Patino, que reúne más de 200 aparatos precinematográficos y más de un millar de imágenes en distintos soportes. Se trata de un recorrido fasciante por los ingenios con los que nuestros antepasados disfrutaron de las imágenes, primero fijas y luego en movimiento. Desde las ilusiones ópticas y la animación primitiva en papel, pasando por la linterna mágica, las veladas de espectáculos privados o multitudinarios, la fotografía y las vistas estereoscópicas, hasta llegar a la revolución cultural y tecnológica del cinematógrafo.
Dentro de esta colección, las linternas mágicas ocupan un lugar destacado. Estos aparatos, precursores del proyector cinematográfico y utilizados entre los siglos XVII y XIX, permiten comprender cómo surgió el deseo de crear imágenes en movimiento mucho antes del cine. Su funcionamiento consistía en proyectar, mediante un sistema de lentes, imágenes pintadas o impresas sobre placas de vidrio que eran iluminadas por una fuente de luz, inicialmente de aceite o gas. Algunas incorporaban mecanismos que simulaban movimiento —como cambios de escena o pequeños efectos—, constituyendo así una forma primitiva de animación. En conjunto, representan un paso clave en la evolución de la imagen proyectada y ayudan a entender el origen del lenguaje audiovisual.
Por último, en la remodelación del edificio llevada a cabo en 2014, se recuperó la antigua capilla, que pasó a destinarse a la realización de exposiciones temporales.