MUSEO DEL COMERCIO Y DE LA INDUSTRIA DE SALAMANCA
1 horaEl Museo del Comercio y la Industria de Salamanca se ubica en los antiguos aljibes del Parque de Bomberos, un impresionante conjunto de salas subterráneas del siglo XIX cubiertas por bóvedas de ladrillo. Su finalidad es recuperar y preservar la memoria de la actividad económica, industrial y comercial de la ciudad y la provincia.
El recorrido, articulado en trece salas, invita a descubrir una extraordinaria colección de objetos vinculados al mundo del comercio y de la industria. A través de estas piezas se muestra la evolución de sectores tan diversos como la banca, la artesanía, la fotografía, la orfebrería, la confección, la librería, el transporte, las comunicaciones o las industrias agroalimentarias.
El espacio expositivo se completa con la muestra Los sonidos de ayer, una colección cedida por el salmantino Agustín de Castro que reúne 400 receptores de radio antiguos y otros elementos relacionados con la radiofonía, ofreciendo al visitante un fascinante recorrido por la historia de la radio.
Precio visita libre
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Cuando el espacio fué Depósito a agua.
Hasta finales de ese siglo, la ciudad carecía de un sistema de suministro que permitiera disponer de agua en los hogares. En 1872, el ayuntamiento aprobó un proyecto para elevar el agua desde río hasta unos depósitos subterráneos situados en El Rollo. El arquitecto José Secall fue el responsable del diseño y de la construcción de la sala de máquinas en La Aldehuela, desde donde el agua se impulsaba hasta dos depósitos con una capacidad total de 1.800 metros cúbicos. Este sistema estuvo operativo algo más de dos décadas. Los depósitos, construidos con pilares y bóvedas de ladrillo macizo, son hoy el espacio que alberga el Museo del Comercio y la Industria.
Posteriormente se decidió levantar un depósito elevado que proporcionara mayor presión y permitiera que el agua llegara por gravedad a todos los hogares salmantinos. El proyecto, obra del arquitecto Santiago Madrigal, consistía en una estructura de hormigón armado visto con capacidad para 4.000 metros cúbicos de agua. Para su construcción se emplearon 300 toneladas de cemento y 800 de hierro. La imponente estructura se sostenía sobre una veintena de columnas macizas que soportaban un gran vaso de casi 30 metros de diámetro.
El depósito elevado de El Rollo fue demolido el año 2002, después de estar en funcionamiento durante 88 años. Poco después, los antiguos aljibes fueron recuperados y acondicionados para acoger el actual Museo del Comercio y de la Industria.
El itinerario abarca desde los orígenes de la fotografía en Salamanca hasta la transformación las boticas en farmacias. Junto al comercio de primera necesidad se presenta la venta ambulante, así como una sección dedicada a los oficios y servicios urbanos. También se destaca la labor de impresores y libreros como actividades profundamente arraigadas en la ciudad.
La industria agroalimentaria y la industria general dan paso a un espacio dedicado exclusivamente a la evolución del sector textil bejarano desde los antiguos telares artesanales hasta las grandes fábricas. Asimismo, se abordan las infraestructuras y los transportes como pilares esenciales del desarrollo económico de la provincia.
La labor de orfebres y plateros se presenta a través de sus herramientas y creaciones, en sintonía con la sala dedicada a la artesanía. Finalmente, la exposición se cierra con un espacio dedicado a la banca y al papel fundamental desempeñado por la Cámara de Comercio.
Dos exposiciones se pueden visitar en el Museo del Comercio y la Industria de Salamanca: una de ellas hace referencia a la historia del comercio en la ciudad y la otra muestra la evolución que han tenido los aparatos de radio gracias a la cesión de su colección del técnico Agustín de Castro.
LA HISTORIA DEL COMERCIO Y DE LA INDUSTRIA EN SALAMANCA
1.- La venta en la calle A excepción de unas pocas actividades que disponían de edificios propios —como la venta de carnes, pan, paños o carbón—, la mayor parte de las transacciones comerciales se realizaba en espacios abiertos, dejando su huella en la toponimia urbana. En la calle también desarrollaban su actividad mercantil los venderos ambulantes, que anunciaban su paso pregonando a vivía voz el género que vendían. A partir de los siglos XVIII y XIX comenzaron a proliferar los negocios instalados en locales cerrados y, algo más tarde, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, surgieron los primeros mercados de abastos.
2.- La fotografía en Salamanca En esta sección se presenta un recorrido por la historia de la fotografía en Salamanca y por aquellos fotógrafos que retrataron la ciudad y a sus habitantes desde mediados del siglo XIX. Entre ellos destacan los viajeros románticos y los fotógrafos itinerantes, así como el primer estudio fotográfico establecido por O. Wehrlin en la Plaza Mayor en 1851. De finales del siglo XIX se conservan valiosas obras de autores como Clifford, Laurent o Herbert, cuyos trabajos ofrecen una mirada única a la vida y el paisaje urbano de la época. Más adelante surgirían los primeros estudios fotográficos estables, entre los que destacan los de Gombau, Ansede o Núñez Larraz, que consolidaron la fotografía como una actividad profesional y dejaron un legado fundamental para la memoria visual de Salamanca.
3.- De las boticas a las parafarmacias Esta sala ofrece un recorrido por la evolución de las farmacias o boticas, desde su vinculación inicial con los centros monásticos hasta la configuración de las farmacias y parafarmacias contemporáneas. A través de los objetos expuestos se revela cómo las antiguas boticas —especialmente las ubicadas en el medio rural— desempeñaban un papel esencial en la vida cotidiana, actuando no solo como dispensarios de medicinas, sino también como establecimientos polivalentes donde era posible adquirir una amplia variedad de productos, incluidos instrumentos de óptica y otros artículos de uso común.
4.- El comercio de primera necesidad
5.- Impresores y libreros salmantinos Gracias al impulso de la Universidad, Salamanca se convirtió, desde finales del siglo XV y a lo largo del siglo XVI, en uno de los principales centros de impresión de la Corona de Castilla. La intensa actividad intelectual generada en torno a las aulas universitarias favoreció el desarrollo de un próspero sector del libro, en el que llegaron a trabajar más de 3.000 personas entre impresores, editores, libreros, encuadernadores y otros oficios especializados. En este contexto vio la luz una de las obras más emblemáticas de la historia cultural española: la Gramática de la Lengua Castellana de Elio Antonio de Nebrija, impresa en Salamanca y considerada la primera gramática de una lengua romance.
Tras varios siglos de continuidad, el siglo XX marcó un nuevo periodo de esplendor para la ciudad. En torno a la editorial Anaya y a las ediciones universitarias se produjo un notable auge de la industria editorial y de las artes gráficas, que consolidó nuevamente a Salamanca como un referente en la producción de libros y materiales impresos. Este legado, fruto de una tradición que se remonta a la Edad Moderna, constituye hoy un elemento esencial de la identidad cultural y económica de la ciudad.
6.- El Comercio en la calle: Oficios y servicios urbanos Los escaparates de las tiendas han permitido desde siempre la exhibición de productos ante el público, convirtiéndose en un elemento fundamental para atraer a los compradores. Del mismo modo, muchos artesanos solían trabajar a la vista de todos, mostrando su habilidad en talleres abiertos o en plena calle. Vendedores ambulantes, barberos o limpiabotas ofrecían sus servicios en plazas y mercados, atendiendo directamente a los viandantes y formando parte del bullicio cotidiano de la ciudad. A estos oficios se sumaban otros servicios urbanos estrechamente ligados a la vida callejera, como los mesones, las tabernas y las casas de hospedaje, que proporcionaban comida, bebida y alojamiento a viajeros y habitantes locales.
7.- La industria agroalimentaria Salamanca, tradicionalmente vinculada a la agricultura y la ganadería, ha desarrollado una importante industria agroalimentaria. Destacan las harineras y cárnicas, la producción de piensos, el sector vitivinícola, las panificadoras y las industrias lácteas. Hoy, la calidad de estos productos se reconoce a través de prestigiosas denominaciones de origen, como el Jamón de Guijuelo, la Carne de Morucha o la Lenteja de La Armuña, reflejo de una larga tradición y de un saber hacer que define la identidad alimentaria de la provincia.
8.- La industria en Salamanca Desde la Edad Moderna, los oficios artesanales fueron dando paso a procesos preindustriales, entre los que destacaron la fabricación de paños, las harineras, las chacinerías y las fábricas de curtidos. Ya en el siglo XX, adquirieron relevancia nuevas actividades vinculadas al desarrollo económico de la provincia, como la producción de fertilizantes —impulsada por la empresa Mirat—, la fabricación de maquinaria agrícola y la explotación de recursos mineros, especialmente a partir del estallido de la II Guerra Mundial. Un papel fundamental lo desempeñó también el aprovechamiento de los recursos hidroeléctricos, con la construcción de grandes embalses y centrales en los ríos Tormes y Duero, que transformaron el paisaje y contribuyeron al progreso industrial de la región.
9.- Transportes y comunicaciones Aunque en la antigüedad Salamanca fue un enclave destacado en las comunicaciones norte‑sur de la península a través de la Vía de la Plata, con el paso de los siglos la ciudad quedó progresivamente al margen de las principales rutas de comunicación. El ferrocarril no llegó hasta finales del siglo XIX y la red de carreteras nacionales no se completó hasta bien entrado el siglo XX. Otra de las grandes carencias fue la escasez de puentes pues, hasta 1913, la ciudad dependía únicamente del Puente Romano para cruzar el río Tormes. En la actualidad, varias autovías conectan Salamanca a través de la Ruta de la Plata, Madrid y Portugal, mejorando notablemente la accesibilidad a la ciudad y a parte de la provincia. Sin embargo, la ciudad ha vuelto a quedar relegada en el desarrollo de las líneas de alta velocidad, lo que evidencia la persistencia de ciertos desequilibrios en las infraestructuras de transporte.
10.- La industria textil y pañera Béjar se consolidó como el principal centro textil de la provincia, reconocido especialmente por la fabricación de paños finos que alcanzaron una calidad capaz de competir con los mejores tejidos europeos. Este desarrollo industrial impulsó la aparición de una burguesía local con un notable peso económico y social, que transformó la vida urbana y favoreció nuevas formas de organización del trabajo. A lo largo del siglo XX, sin embargo, diversos factores —como la inestabilidad del mercado interior, la creciente competencia exterior y la posición geográfica marginal y aislada de otros centros industriales— provocaron un progresivo declive del sector. Este proceso marcó profundamente la economía y la identidad industrial de Béjar.
11.- Orfebrería, platería y joyería La platería y la orfebrería han ocupado un importante papel en las artes suntuarias salmantinas desde el siglo XVI. Los orfebres se agruparon en la Cofradía de San Eloy que aplicaba un férreo control sobre los productos que se vendían para evitar fraudes y mantener la calidad y prestigio de los talleres salmantinos.
12.- Las artesanías La provincia de Salamanca ha mantenido a lo largo del tiempo una destacada tradición artesanal, especialmente visible en oficios como el trabajo del cuero y la fabricación de calzado, la orfebrería, la alfarería y el uso de fibras vegetales para la realización de muebles.
13.- La banca En esta sección se presenta un recorrido por los antecedentes históricos de la banca. Desde los primeros organismos orientados a ofrecer crédito y asistencia a los labradores, el visitante puede seguir la evolución de estas iniciativas hasta llegar a la creación de la Caja de Ahorros de Salamanca. El recorrido incluye también referencias a algunas bancas privadas que desempeñaron un papel destacado en la vida económica local, como la Banca Cobaleda, ejemplo representativo de las entidades familiares que impulsaron el desarrollo financiero de la región antes de la consolidación de las grandes instituciones de ahorro.
14.- La Cámara de Comercio: de los gremios a las corporaciones patronales En esta sección se explica la evolución de las asociaciones de artesanos y comerciantes desde los gremios medievales hasta la fundación de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Salamanca en 1886.
HISTORIA DE LA RADIO: LOS SONIDOS DE AYER Una colección de más de 400 receptores de radio, gran parte de los cuales se encuentran en exposición permanente que muestra su evolución desde sus orígenes hasta la actualidad. Lo que lo convierte en uno de los museos más destacados en España sobre la historia de la radio. Cuenta con un centro de documentación sobre la historia de la radio y puestos para la audición individualizada de grabaciones históricas.