CASA DE LAS CONCHAS
20 minutosEl edificio debe su nombre a las más de trescientas conchas que tapizan su fachada, dotándola de una identidad inconfundible. En torno a la portada y las ventanas se disponen los escudos de los Maldonado —con cinco flores de lis— junto a los de los Pimentel, adornados con conchas. A ello se suman las rejas de la planta baja, consideradas entre los ejemplos más sobresalientes de la rejería española.
Más allá de su célebre fachada, el interior alberga un patio de gran valor artístico. En él destacan los arcos mixtilíneos característicos de Salamanca, las columnas de mármol de la galería superior y una rica decoración heráldica y fantástica, visible en escudos y gárgolas.
Hoy en día, la Casa de las Conchas acoge la Biblioteca Pública de la Junta de Castilla y León en Salamanca, integrando su legado histórico en la vida cultural de la ciudad. las Conchas es una mansión señorial de la época de los Reyes Católicos que combina elementos del gótico tardío, el arte mudéjar y el renacimiento. Su construcción comenzó a finales del siglo XV por iniciativa de Rodrigo Maldonado de Talavera, aunque fue su hijo, Rodrigo Arias Maldonado, quien la concluyó.
El edificio debe su nombre a las numerosas conchas que decoran su fachada. Sobre la puerta principal y las ventanas destacan los escudos de los Maldonado —con cinco flores de lis— y los de los Pimentel, con conchas. Las rejas de las ventanas del piso inferior están consideradas auténticas obras maestras de la rejería española.
Aunque la fachada es su elemento más emblemático, el patio interior resulta igualmente notable, con los característicos arcos mixtilíneos propios de Salamanca, columnas de mármol en la planta superior, escudos y gárgolas que representan seres fantásticos.
En la actualidad, la Casa de las Conchas alberga la Biblioteca Pública de la Junta de Castilla y León en Salamanca.
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La Casa de las Conchas es uno de los edificios más emblemáticos de Salamanca y una pieza fundamental de la arquitectura civil del gótico tardío. Su construcción fue promovida por Rodrigo Maldonado de Talavera, figura de gran relevancia en su tiempo: regidor de la ciudad, catedrático de la Universidad de Salamanca, miembro del Consejo Real de Castilla y embajador de los Reyes Católicos. Su estrecha relación con la corte explica la presencia del escudo de los monarcas en la parte superior de la fachada. Además, fue abuelo de los comuneros Francisco y Pedro Maldonado y fundador de la capilla de Talavera, ubicada en el claustro de la Catedral Vieja.
El origen del edificio se remonta a 1486, cuando Maldonado adquirió varias casas al cabildo catedralicio sobre las que se erigió la Casa de las Conchas. Poco después, con motivo del matrimonio de su hijo Arias Maldonado con Juana Pimentel —miembro del linaje de los condes de Benavente—, el inmueble fue objeto de una importante reforma. A esta etapa se asocian tanto la incorporación de elementos renacentistas como la característica decoración de conchas, emblema de los Pimentel, que hoy define su fachada.
Resulta llamativo que poco después de se concluida la casa pasara a destinarse al alquiler. Desde entonces, ha tenido usos muy diversos: cárcel de estudiantes, museo, academia o residencia del administrador del último propietario, el conde de Santa Coloma.
A lo largo de los siglos, el edificio ha experimentado diversas transformaciones. En 1701 se reconstruyó el tramo de fachada de la calle de la Rúa comprendido entre los dos torreones. Posteriormente, según consta en un informe de 1772 del arquitecto Gavilán Tomé, las torres fueron rebajadas debido a problemas estructurales.
En 1967, los condes de Santa Coloma la cedieron al Ayuntamiento durante 99 años por el precio simbólico de una peseta de oro, acuerdo que asumiría el Ministerio de Cultura en 1970. Tras una profunda restauración, dirigida por los arquitectos Víctor López Cotelo y Carlos Puente, el edificio reabrió en 1993 como Biblioteca Pública del Estado y sala de exposiciones. Años después, entre 1996 y 1997, la propiedad pasó a la Junta de Andalucía como pago de impuestos y, en 2005, fue permutada con el Estado por el edificio del Banco de España de Granada.
La Casa de las Conchas es un edificio en el que conviven los últimos ecos del gótico con elementos que anuncian la llegada del Renacimiento. Su construcción comenzó hacia 1493, aunque se desconoce quiénes fueron el arquitecto y los maestros que participaron en la obra.
El rasgo más característico del palacio es su fachada principal, decorada con casi trescientas conchas y una abundante presencia heráldica: se han identificado 153 escudos distribuidos por las fachadas, las ventanas, las rejas y, de forma muy notable, por el patio.
Originalmente, el edificio contaba con dos torres que flanqueaban la fachada orientada a la Rúa. Hoy solo se conserva la torre esquinera, que en su momento fue mucho más alta. Ambas presentaban desplomes y grietas, por lo que en 1772 se rebajaron 23 hiladas de la torre de la esquina y la otra quedó prácticamente demochada.
Según todos los indicios, las casi trescientas conchas que decoran la fachada principal no formaban parte del proyecto original, sino que fueron añadidas después del matrimonio de Arias Maldonado con Juana Pimentel. Con ellas se proclamaba la alianza de los Maldonado con uno de los linajes más poderosos de Castilla. La originalidad del conjunto no reside solo en el motivo, sino también en su disposición en tresbolillo, siguiendo la tradición mudéjar de decoración en rombo.
La puerta de acceso, descentrada repecto a la del patio, responde a los mismos gustos estéticos. El dintel se adorna con delfines —símbolo renacentista del amor— y en el tímpano, bajo un arco mixtilíneo, destaca el escudo de los Maldonado entre leones, acompañado de yelmo, cetro y una filacteria con la inscripción Ave María.
Junto a las conchas, la fachada se embellece con las cuatro ventanas de la planta noble, todas diferentes. Dos son geminadas, con mainel de mármol, y las otras dos son recrucetadas, propias del gótico centroeuropeo. Todas se cierran con arcos mixtilíneos y presentan antepechos ricamente decorados, tanto góticos como renacentistas, en los que también se labraron los emblemas Maldonado-Pimentel.
Las rejas del entresuelo están consideradas auténticas obras maestras de la rejería tardogótica. Atribuidas a fray Francisco de Salamanca, combinan barrotes lisos y torsos, arcos mixtilíneos, follajes, torrecillas y escudetes con el emblema de los Maldonado. Destaca la reja del torreón, formada por tres castilletes semicirculares decorados con conchas y escudos. La otra reja, presenta un friso con la inscripción latina Ave Maria gratia plena Dominus Tecum benedicta tu in…
En el interior destacan especialmente el patio con sus arcos mixtilíneos, la escalera y el artesonado. El atrio consta de dos galerías: la inferior, con arcos mixtilíneos sobre pilares cuyas enjutas muestran escudos de los Maldonado sostenidos por prótomos de león; y la superior, con esbeltas columnas de mármol que sostienen arcos escarzanos quebrados. En sus enjutas aparecen escudos de los distintos linajes familiares, y en los antepechos se alternan motivos de cestería con otros que evocan un panal de abeja. El conjunto se remata con una crestería de flores de lis y se adorna con gárgolas que representan seres fantásticos. Varias ventanas que dan al patio conservan dinteles de tradición gótica.
La escalera, de tres tramos, merece una mención especial. En el primero, un perro sostiene el escudo de los Pimentel; en el segundo, un león porta el escudo de los Maldonado; y en el tercero se representa la unión de ambos linajes. El artesonado que cubre la escalera está formado por casetones renacentistas policromados en blanco, azul y dorado.
Desde la galería superior se disfruta una de las vistas más hermosas y sorprendentes de Salamanca: las torres y la espadaña de la Iglesia de la Clerecía, donde se representa la escena de Pentecostés, recordando la advocación original del templo al Espíritu Santo.