Salamanca
Salamanca

CIELO DE SALAMANCA

15 minutos

Desde 1952 se expone en el Patio de Escuelas Menores un fragmento de la bóveda que cubrió la primera biblioteca de la Universidad de Salamanca. Esta magnífica pintura mural representa el firmamento desde una perspectiva mitológica: sobre un cielo azul cuajado de estrellas se despliegan varias constelaciones y planetas de la Octava Esfera. En ella pueden verse cinco constelaciones zodiacales, tres boreales y seis australes, junto a las figuras del Sol y Mercurio, que avanzan por el firmamento en carros tirados por caballos y águilas. Completa el conjunto la personificación de los cuatro vientos cardinales: Céfiro, Austro, Euro y Bóreas, representados como cabezas humanas con las mejillas hinchadas, soplando y animando el movimiento del cosmos.

El fragmento conservado perteneció a una bóveda tres veces mayor, que incluía las 48 constelaciones ptolemaicas y todos los planetas conocidos en la época. La obra fue realizada a finales del siglo XV por el pintor Fernando Gallego. En el siglo XVIII parte de la bóveda se derrumbó y solo sobrevivió un tercio del conjunto original. Ese fragmento, que permaneció oculto durante siglos, fue restaurado, trasladado a tela y finalmente instalado en las Escuelas Menores a mediados del siglo XX.

En una sala situada al fondo del Patio de Escuelas Menores de la Universidad de Salamanca, se encuentra una obra artística singular por su belleza, por la temática y por su significado para la historia de la Astronomía. En la puerta, rotulado en rojo sobre piedra de Villamayor, se anuncia al visitante que allí se encuentra el “Cielo de Salamanca”.

Tras franquear la entrada encontrarán una estancia tenuemente iluminada, acorde con lo que van a contemplar: la representación de un cielo nocturno estrellado. Poco, a poco, los ojos se acomodan y van apareciendo ante nosotros, representados sobre una bóveda con forma ochavada, los delicados tonos azules del fondo, las estrellas pintadas de oro y las imágenes mitológicas de varias constelaciones junto con dos planetas: el Sol y Mercurio, que figuran representados triunfantes sobre carros, tirados por cuatro caballos en el caso del Sol y por dos águilas en el caso del veloz Mercurio. Las constelaciones pintadas son cinco de las zodiacales (Leo, Virgo, Libra, Escorpio y Sagitario) junto con tres boreales (Boyero, Hércules y Serpentario) y seis australes (Hydra, Cráter, Corvus, Ara, Centauro y Corona Austral). Finalmente, en la parte inferior de la bóveda aparecen representados cuatro vientos: Céfiro, Austro, Euro y Bóreas.

Su contemplación continúa siendo una experiencia fascinante para quienes visitan Salamanca. La pintura inspiró el logotipo de la Capitalidad Cultural Europea de 2002 y ha dado lugar a numerosas exposiciones, publicaciones y proyectos digitales dedicados a reconstruir el cielo original. La admiración que despierta ha motivado estudios que intentan determinar si la escena representada corresponde a un cielo real visible desde Salamanca en una noche de verano de finales del siglo XV o si fue creada para conmemorar algún acontecimiento histórico concreto. En la actualidad, una recreación de lo que pudo ser la obra completa puede contemplarse en el Museo Episcopal.
Leer Más
Sala de exposiciones
Precio visita libre
  • Individual - 0.00 €